| |
Ira De Dios
La resurección
Peregrinos y extrajeros
Método De Estudio Inductivo
|
Peregrinos y Extranjeros
1 Pedro 1:1
Pedro
abre su primera epístola dirigiéndose
a los creyentes como a "expatriados dispersados
en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia."
La
palabra "expatriado" est· formada de
tres palabras griegas. La primera es "para",
que quiere decir a lo largo, la segunda palabra es "epi"
que significa sobre, y la ultima palabra es "demos"
que se refiere a gente de ciudades escondidas. "Expatriado"
denota un extranjero en exilio. Una mejor palabra seria
"forastero". ¿Quienes eran estos cristianos
a quienes Pedro hablaba? Eran forasteros, que no solo
estaban alejados de su p·tria, sino que se habían
asentado junto con los que no estaban salvos.
Otra
aplicación de esto, es que nosotros somos expatriados
y extranjeros en la tierra. Oro al Señor para
que examine su corazón mientras exploramos este
asunto. A pesar de todas las advertencias a través
de las escrituras, podríamos llegar a dejarnos
atar y atrapar por el mundo. En Deuteronomio, vemos
las advertencias y exhortaciones que Moisés dio
a los hijos de Israel. Los evangélios y las epístolas
est·n llenas de ellas. Hemos sido llamados a
ser peregrinos y extranjeros mientras estemos en la
tierra. El autor de Hebreos, refiriéndose a Abraham,
declaró: "Por la fé habitó
como extranjero en la tierra prometida como en tierra
ajena. . .porque esperaba la ciudad que tiene fundamento,
cuyo arquitecto y constructor es Dios" (Hebreos
11:9,10). Abraham sabia que mientras estuviera en esta
tierra, el era solamente un expatriado. De la misma
manera, cada uno de nosotros debemos hacernos las siguientes
preguntas: "¿Como vivo?" "¿Creo
que realmente soy un peregrino o vivo como si nunca
fuera a morir?" Es f·cil dejarse influenciar
por el mundo, especialmente por lo que el ofrece. La
ley del mas fuerte es la que gobierna, el deseo de poseer
es lo que predomina. Es evidente que ellos no son peregrinos
ni extranjeros. Es triste admitirlo, pero muchos cristianos
no se dan cuenta que la realidad es que est·n
jugando con Dios. Pablo nos dice que somos "conciudadanos
de los santos y miembros de la familia de Dios"
(Efesios. 2:19). Pedro exhorta a todos los creyentes
a que vivamos en temor todo el tiempo de nuestra peregrinación
(1 Pedro 1:17).
Jesús
nos dio la par·bola del sembrador que esparce
la semilla sobre la tierra (Mateo 13:20, 21). Algunas
de las semillas cayeron en pedregales, refiriéndose
a los corazones endurecidos. Estas personas reciben
la palabra con gozo, pero solo por un tiempo. Cuando
viene la aflicción o la persecución por
causa de la palabra, renuncian a ella. No se dan cuenta
que son extranjeros y peregrinos. son incapaces de mantenerse
firmes cuando son ridiculizados o presionados por el
hecho de ser cristianos. Hay personas que reciben la
palabra de Dios con gozo, y muchos se mantienen firmes
por largo tiempo, pero. . . . . donde est·n ahora?
Abraham
peregrinó en la tierra de Canaan con una tienda
de campaña como su vivienda temporal, porque
el sabia que solamente estaba de paso. Cuando usted
va a acampar, usted no lleva consigo ladrillos y cemento,
sino que lleva una tienda de campaña. La tienda
de campaña es evidencia de que usted solo va
a permanecer por un corto tiempo y después continuar·
la marcha. Nuestros cuerpos se pueden comparar con las
tiendas de campaña. Pablo nos dice que tenemos
un edificio de Dios que no esta construido por las manos
(2 Corintios 5:1). El cuerpo que ahora ocupamos es temporal.
Algún día abandonaremos este cuerpo de
carne y hueso y estrenaremos uno nuevo. Uno que es eterno
. . nuestra verdadera casa!
Antes
de que Jesús fuera crucificado, levanto sus ojos
al cielo y oró al Padre por sus discípulos:
"No oro por el mundo, sino por aquellos que Tu
me has dado." Y añadió: "Les
he dado tu palabra; y el mundo los odia porque ellos
no son del mundo, de la misma manera que yo no soy de
este mundo (Juan 17:9, 14). ¿Podría haberse
dicho mas claramente? ¡No pertenecemos a este
mundo! ¡Nunca! Si un cristiano empieza a sentirse
muy cómodo aquí, en el mundo, entonces
hay algo que definitivamente no est· bién.
Cuando alguien comienza a atender a todo lo que ofrece
el mundo y cree que va a estar aquí por un tiempo
largo, es evidente que ha perdido la noción de
que es peregrinos y extranjero. Esto no quiere decir
que ser propietario de una casa o tener una cuenta de
ahorro es malo en si mismo, pero no podemos permitir
que estas cosas nos envuelvan de modo que olvidemos
que somos peregrinos y que algún día dejaremos
esta tienda de campaña y nos mudaremos a nuestra
nueva casa.
A
continuación examinemos cinco características
b·sicas de un extranjero en este mundo y comparémoslas
con nuestro peregrinaje. Primero, un extranjero siempre
esta pensando en su patria. ¿Est·s siempre
pensando en el cielo? ¿Est·s ansiando
el día en que estar·s allí presente
ante el Señor? ¿O est·n tus pensamientos
fijos en las preocupaciones diarias y en las cosas del
mundo? Segundo, el extranjero sobresale en el lugar
en que reside. A un extranjero se le puede reconocer
a una milla de distancia. A ellos no solo se les nota
diferentes sino que también hablan diferente.
¿Pueden los dem·s reconocerte? ¿O
tu te adaptas al ambiente como lo hace un camaleón?
Tercero, un extranjero, a pesar del tiempo que lleve
en tierra ajena, nunca se siente como en su casa. ¿Te
sientes en casa aquí? Cuarto, ¿satisface
tu melancolía por tu patria leyendo y estando
al corriente de lo que est· sucediendo en tu
país de origen? ¿Estudias la Biblia? ¿Te
gusta leer sobre lo que el Señor hace por tí?
¿Te mantien-es informado con lo que sucede all·
arriba, de modo que cuando llegues al cielo no te tome
todo por sorpresa? Finalmente, el extranjero siempre
busca reunirse con aquellos que tienen sus mismas costumbres.
¿Buscas el compañerismo de los cristianos
o de los incrédulos? Estos breves ejemplos se
relacionan con un extranjero aquí en la tierra.
. .¿Cuanto mas debería aplicarse a nosotros
siendo ciudadanos del cielo cuyo hogar est· tan
lejos?
Nuestra
forma de vida debe manifestar claramente que somos extranjeros
aquí. Pablo nos da un interesante e importante
versículo cuando dice: ". . . y los que
disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen;
porque la apariencia de este mundo se pasa" (1
Corintios 7:31). En otras palabras, debemos tener el
mas mínimo contacto posible con las cosas de
este mundo. No abusando de ellas hasta el punto de hacer
mal o perjudicar. ¿Cual es tu dependencia en
las cosas de este mundo? Estrictamente lo necesario.
. .¿O hasta el punto de abusar? Pablo también
nos dice. . . "Si pues, habeis resucitado con Cristo,
buscad las cosas de arriba, donde est· Cristo
sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas
de arriba, no en las de la tierra. Porque habeis muerto
y vuestra vida est· escondida con Cristo en Dios.
Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces
vosotros también seréis manifestados con
Él en gloria" (Colosenses 3:1-4).
Somos
peregrinos. Somos extranjeros. Nuestro consuelo viene
de la palabra de Dios, su espíritu, y de asociarnos
con los que forman el cuerpo de Jesucristo. Oro que
nunca olviden esto. Pedro en su primera epístola
consuela a aquellos que son extranjeros. El los exhorta
con las promesas de Dios. El tema es: victoriosos a
pesar de las pruebas y sufrimientos. Somos solamente
peregrinos y no deberíamos esperar a sentirnos
como en casa aquí en la tierra. Es extremadamente
importante que no nos descuidemos en esto. Nuestra ciudadanía
no es de aquí, sino del cielo.
SimplesVerdades
Published by:
Calvary
Chapel Pasadena
2200 East Colorado Boulevard
Pasadena, California 91107
Pastor
Javier Ries
A registered California non-profit religious Corporation.
Permission to reproduce must be obtained by writing
the Editor.
All material in this issue is Copyrighted
© Copyright 1998 Calvary Chapel Pasadena

|