La
Ira de Dios
ROMANOS 1:18
La
ira de Dios es algo que continuamente es mal entendido
por los hombres. Pablo el apóstol, escribió
a los Romanos el evangelio de la gracia, para presentar
el regalo de la salvación como un regalo precioso
y valioso que en realidad es. Pablo empieza su carta
prob·ndole al mundo entero, que tanto los judíos
como los gentiles son culpables ante Dios.
Si
no fuera por la gracia y misericordia de Dios de proveer
y revelar la forma de obtener salvación, por
medio de tener fé en su Hijo, Dios no solamente
seria justo en destruir a la humanidad sino que estaría
obligado a hacerlo porque Dios es santo.
Esperamos
que al leer la simple verdad sobre la ira de Dios, usted
podr· ver por primera vez el amor de Dios y el
regalo de la salvación por lo que realmente es:
el mas valioso e inapreciable de todos los regalos dados
por Dios a los hombres.
En
Romanos 1:18 Pablo declara que la ira de Dios es revelada
desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de
los hombres que detienen con injusticia la verdad.
La
ira de Dios es usualmente asociada con el Antiguo Testamento
debido al diluvio en tiempos de Noé, a Sodoma,
Gomorra, etc. Sin embargo la ira de Dios es una parte
integral del Nuevo Testamento también.\En su
epístola a los Romanos, Pablo usa la palabra
"ira", que aparece en 1:18 doce veces. La
palabra "ira" es traducida de la palabra griega
"orge". En el Antiguo Testamento, la ira de
Dios
aparece mas de 450 veces, empleando distintas palabras.
A continuación compartiré algunas de estas
palabras pintorescas.
Una
en particular describe la ira de Dios como temblor de
tierra y bufido de cólera. Otras como calor,
veneno o enojo. Sin embargo debemos de tener cuidado
de no pensar en Dios como un niño malcriado que
se pone histérico si no hace las cosas a su manera.
No podemos hacer una extensión de nosotros mismos
y llamarlo Dios.
La
palabra "ira" ("orge") en Romanos
1:18 viene de la palabra "inflamar", expresando
la actitud de Dios hacia el pecado, no es una ira repentina.
La única forma que podemos entender la ira de
Dios es entendiendo primeramente su santidad.
En Habacuc 1:13, el profeta dice: "Muy limpio eres
de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio."
Esto no significa que Dios no ve el pecado, sino que
no lo ve con aprobación. La primera epístola
de Juan nos dice que Dios es la luz y no hay ningunas
tinieblas en El.
Debemos
entender que la ira de Dios es una parte absoluta de
su naturaleza lo mismo que el amor también lo
es. La santidad de Dios demanda la ira de Dios y su
ira nos hace recordar que El es santo.\
Nadie
puede culpar a Dios de haber sido injusto o necio. Su
ira es usada en muchas ocasiones como una medida disciplinaria
para llamarle la atención al hombre, como fue
el caso de David cuando cayo en adulterio. La humanidad
ha estado bajo la ira de Dios desde la caída
de nuestros primeros padres y en continua rebelión
contra la revelada y precisa voluntad de Dios, que es
el arrepentimiento de nuestros pecados al aceptar a
Jesús como nuestro Salvador.
Pablo
nos dice que el hombre por naturaleza propia es pecaminoso,
depravado, muerto en sus ofensas y pecados, siendo ademas
hijo de la ira. En los Romanos, Pablo dice: "Por
cuanto todos pecaron y est·n destituídos
de la gloria de Dios." La ira de Dios se revela
desde el cielo como en el diluvio en tiempos de Noé,
la Torre de Babel y la plaga de Egipto que hirió
de muerte a los primogénitos y la ira que espera
al mundo entero en los siete años de la tribulación.
La
ira de Dios es dirigida hacia el impío e injusto.
Los impíos son todos aquellos que est·n
enemistados con Dios por no tener sus pecados perdonados,
que es el obst·culo que separa a Dios del hombre.
Igualmente son también injustos, que se refiere
a estar manteniendo una relación equivocada con
los dem·s hombres. El hombre no puede ser justo
con los dem·s hasta que no este bien con Dios.
La
humanidad ha detenido con injusticia la verdad de Dios
cambi·ndola en una mentira. La misma naturaleza
nos habla de la existencia de Dios y es testigo de la
culpabilidad de los hombres. La misma conciencia del
hombre puede diferenciar el bien del mal.
Sabemos
por la historia que Jesús fue crucificado hace
1950 años, como las escrituras declaraban que
iba hacer y resucito con gran poder y gloria. Sin embargo
el hombre est· conscientemente ignorante sobre
lo que Dios ha creado y la destrucción del mundo
que ya se avecina, ridiculiz·ndola y burl·ndose
diciendo, "Cuando se va a cumplir la promesa de
su venida? Porque nuestros antepasados han muerto y
todas las cosas continúan de la misma manera
que han sido desde el principio de la creación."
Salmo 53:1 expresa: "Dice el necio en su corazón:
no hay Dios."
Las
escrituras declaran que Dios es un Dios santo y celoso:
"Mía es la venganza dice el Señor"
y es algo aterrorizante tener que caer en las manos
del Dios viviente.
Dios
debe ejecutar su ira contra el pecado y tenemos dos
alternativas. La persona puede escoger recibir la ira
de Dios sobre sí misma por su naturaleza pecami-nosa
y por lo tanto ser condenado por toda la eternidad o
esa misma persona puede aceptar la provisión
que Dios nos ha dado por medio de su hijo Jesucristo.
Dios no solamente ha puesto nuestros pecados sobre Cristo
sino que literalmente se convirtió en pecado,
para que tanto usted como yo pudiéramos convertirnos
en personas justas en El. Jesús exclamo: "Dios
mío, Dios mío, porque me has abandonado?"
En el Salmo 22:3 comprobamos el motivo: "Pero tu
eres santo."
De
la misma forma que las medidas disciplinarias de los
padres hace que el niño comprenda que esta equivocado
y se aparte del mal, la ira de Dios hace reflexionar
al hombre sobre si mismo y su pecado. Dios y su palabra,
que es una expresión de amor, har· que
nosotros aceptemos su interés y amor hacia nosotros.
Siendo
hombre y al mismo tiempo Dios, Jesús nos concilio
con Dios pagando la deuda que ningún hombre podr·
pagar." Honrad al Hijo, para que no se enoje, y
perezc·is en el camino."
SimplesVerdades
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Chapel Pasadena
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Pastor
Javier Ries
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